Cuídate

¿Cómo afecta el Covid-19 a las personas de manera psicológica según su rango de edad?

Depresión, ansiedad son algunas de las secuelas. ¿Cómo abordar esta problemática de manera saludable?

No podemos negar que muchos de nosotros nos sentimos en un callejón sin salida por la presión que iba dejando la pandemia, el trabajo remoto, las deudas, las pérdidas, el aislamiento. Hoy queremos sensibilizar que la pandemia no fue solamente el tiempo que pasamos confinados si no fue un momento que fue más allá y evidenció que efectivamente muchos debemos cuidar no solo nuestro físico si no también nuestra salud mental y espiritual

El impacto psicológico que pronto se convertirá (según expertos) en un problema de salud pública fue uno de los más grandes problemas, que hoy están dejando sus secuelas en niños, jóvenes, adultos mayores y en la población en si.

Con respecto a esta problemática conversamos con la Terapeuta Emocional, María Sol Espinosa, experta en reiki, terapia de pareja y otras especialidades que la han convertida en una destacada profesional por su aporte dentro de esta pandemia con decenas de personas.

¿Cómo afecta el Covid-19 a las personas de manera psicológica según su rango de edad y quiénes son los más vulnerables?

Es real que el confinamiento ha producido efectos de ansiedad y depresión en toda la población. Muchas personas se dieron cuenta que no conocen a sus parejas porque el tiempo que convivían era limitado, no conocen por completo a sus hijos, a sus demás familiares, y esto fue desencadenando olas de maltrato infantil y familiar, violencia contra las mujeres y otros problemas. Pero también es cierto que existe una parte de la población que es y fue más vulnerable, así nos lo confirma nuestra experta, María Sol Espinosa.

Niños, niñas y adolescentes

La vida de los niños ha cambiado de un día para otro. Dejaron de ir al colegio, de jugar en el parque, de visitar a los primos. También ha cambiado el mundo dentro de las casas. Ahora que ya pueden salir a la calle, el paisaje de mascarillas, guantes y distancias no es el que dejaron. Y ellos tampoco son los mismos. Salen con precaución si no con temor al contagio porque, durante este tiempo, aprendieron que el contacto físico es peligroso. Se les ha dicho que las manifestaciones de afecto en forma de besos y abrazos ya no son adecuadas. Incluso se rechazan y prohíben.

Los niños, niñas y adolescentes han perdido sus rutinas (tan importantes en su desarrollo), el juego con los amigos, el contacto con los abuelos. También es cierto que muchos de estos niños han ganado una mayor presencia de sus padres en casa debido al teletrabajo y esto en algunas ocasiones ha desencadenado en algunas familias cierto tipo de maltrato psicológico y físico.

¿Qué consecuencias negativas puede tener el confinamiento?

  1. El confinamiento ha hecho que los niños pierdan capacidad de concentración y tengan una mayor sensación de soledad.
  2. Sin olvidar la perspectiva de género, ya que las madres pueden haber estado sometidas a un mayor estrés por el aumento de responsabilidades domésticas y familiares (hijos sin escuela, cuidado del hogar, desinfección, alimentación, etc).
  3. Además, las mujeres han estado más expuestas a la violencia de género.
  4. Esta exposición también afectará a los hijos e hijas de esas mujeres. Encerrados todo el día en casa, han sido testigos de la violencia contra sus madres e incluso contra ellos mismos.
  5. Aunque este tiempo ha favorecido el acercamiento entre padres e hijos también ha podido acrecentar conflictos intrafamiliares ya existentes.
  6. Los niños y niñas han estado más indefensos e invisibles ante la violencia intrafamiliar y el abuso sexual. No han podido pedir ayuda y ni profesores ni servicios sociales ni la comunidad en general han podido detectar la situación de violencia que vivían.

¿A qué le deben prestar atención los padres?

  1. Algunos niños tendrán de nuevo conductas propias de cuando eran más pequeños (querrán volver a dormir con los padres, mojarán la cama por las noches, tendrán rabietas, les asustará la oscuridad, se apegarán más a sus padres, hablarán con un lenguaje más infantil…).
  2. Otros mostrarán tristeza, ansiedad, irritabilidad, serán desobedientes, se pelearán continuamente con los hermanos, pedirán comida a todas horas o les costará dormir.
  3. También pueden expresar este malestar psicológico a través del cuerpo y se quejarán de diferentes dolores (barriga, cabeza, etc).
  4. El miedo al contagio puede hacer que se obsesionen con la limpieza y aparezcan rituales de lavado reiterado de manos. Incluso pueden llegar a imponer estos rituales al resto de la familia.
  5. Los cambios en los hábitos alimentarios y la disminución de ejercicio físico ha hecho aumentar el peso de todos nosotros. Y eso puede tener diferentes consecuencias, entre ellas, las psicológicas. Niños acomplejados por su peso, que no quieren salir a la calle porque sienten malestar con su imagen corporal.

Todas estas señales podrían alertarte a cuidar más la salud psicológica de tus hijos y la tuya misma de la mano de una profesional preparado, María Sol Espinosa, nos manifestó que dentro de sus pacientes existen muchos niños, niñas y adolescentes en los que trabaja con terapias que reconfortan y devuelven esa paz que la pandemia nos arrebató.

Adultos mayores

Otro de los grupos más vulnerables que trajo consigo la pandemia, es los adultos mayores, hoy en día no es una cuestión de sentirse solos, si no de estar en realidad solos. El miedo y el estrés causados por la incertidumbre de la situación actual pueden resultar en nerviosismo y agitación. Cuando las personas se encuentran en un estado de alerta constante, su sistema inmune se debilita, haciéndolos más propensos a padecer problemas de salud físicos y mentales. Entre los cuales destaca la depresión, la ansiedad, y problemas de mala calidad del sueño, entre otros.

Incluso algunas investigaciones han llegado a afirmar que para algunas personas, especialmente las de la tercera edad, el confinamiento y el aislamiento les ha producido reacciones propias de estrés post-traumático. Y no queda aquí, pues según varios estudios psicológicos las personas que se sienten solas tienen mayor riesgo de morir prematuramente, incluso más que las personas que padecen de otras enfermedades.

¿Cómo abordar esta problemática de manera saludable?

Cuando pasan mucho tiempo solos en casa, la sobreexposición a noticias puede aumentar los sentimientos de ansiedad y soledad en la tercera edadUna buena manera de gestionar el tiempo de acceso a dispositivos electrónicos como los celulares o la televisión es marcando rutinas saludables de uso. Por ejemplo, mirar las noticias durante 15-30 minutos por la mañana y luego mantenerse activo realizando actividades diversas durante el día hasta ver por la tarde su programa de televisión favorito.

Otra alternativa es organizar eventos virtuales con la familia o amigos que se encuentren en la misma situación. Por ejemplo, organizar una comida virtual con la familia, participar en juegos de mesa online, planificar videollamadas regulares con amigos, etc.

Finalmente, los padres deben de tener en cuenta que la salud mental de los adultos y cómo estén viviendo esta pandemia repercute en la salud mental de sus hijos. Los padres y madres deben entender que el bienestar de sus hijos e hijas pasa por el bienestar de sus progenitores. Cuanto mejor estén las madres y los padres, de mayor calidad serán los cuidados que dispensen a sus hijos e hijas.

Tags

Lo Último

Te recomendamos