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De vivir en una casa de cartón a tener una propia, la historia de superación de Sofía Ramos

La atleta mexicana recibió una vivienda como regalo de una asociación, que quiso premiar su esfuerzo en los campeonatos juveniles.

A los 11 años, Sofía Ramos Rodríguez descubrió en la marcha una de sus grandes pasiones. De hecho, sus primeras prácticas las tuvo en pistas poco funcionales, pues caminos de tierra eran parte de su rutina.

Su casa se situaba a un costado de las vías del tren, por lo que aprovechó esta situación para sacarle provecho y tener un entrenamiento de alto rendimiento.

Sofía vivía en una casa de madera y cartón, en una colonia popular, conocida como Localidad 17 de junio, en la zona norte de Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México.

Pero el deporte fue una inspiración para que la atleta saliera adelante, con la firme consigna de un día darle un mejor hogar a su madre, quien ha sido su inspiración en todo este camino.

El pasado mes de agosto, Ramos se consagró en la categoría de 10 kilómetros, en el Mundial Sub-20 de atletismo, al conseguir la medalla de oro, con un tiempo de 46:23:01 minutos.

Ganar la presea dorada fue un logro en muchos sentidos, pues su familia batalló para pagar el viaje, a sabiendas de que el sueño de Sofía era destacar.

El gasto fue exorbitante, pero su familia hizo todo lo posible para ayudarla, por lo que llegó motivada a la competencia.

Incluso, su mamá tuvo que empeñar algunas pertenencias, así como pedir préstamos. Además, vendieron comida en un mercado, que los ayudó a completar el dinero.

El deporte ha estado presente en la vida de Ramos todo el tiempo, pues su madre practicó básquetbol y siempre trato de contagiarles esa pasión a sus hijas.

Desde 2020, Rodríguez vive en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento, tras su grata participación en la Olimpiada Nacional.

Ahí, la marchista entrena, estudia, come y duerme, por lo que dio un gran salto en su carrera profesional. Sin embargo, con la pandemia el panorama se transformó y tuvo que regresar a su casa, para entrenar con sus propios medios.

Ese cambio la hizo volver a valorar todo y para el Mundial Sub-20 se preparó en un terreno conocido, junto a las vías del tren.

A varios meses de cosechar la medalla de oro en la justa, Sofía recibió un regalo por parte de la fundación CONCAMIN, en reconocimiento a su esfuerzo y dedicación.

Y es que, le obsequiaron una casa de tres habitaciones, ubicada en un desarrollo de Chalco, Estado de México.

El obsequio emocionó Rodríguez, quien agradeció el apoyo de la fundación; además, recordó que sus metas no están en el sector juvenil, pues buscará trascender a nivel profesional, siendo el Mundial de atletismo su primer objetivo.

“La verdad para iniciar la temporada, nos sentimos bien, pero nos gustaría mejorar y vamos a seguir trabajando. Espero este año calificar al Mundial de Oregon, por lo que voy a tratar de dar la marca en Podebrady.

“Creo que tengo un buen entrenador, me ha sabido llevar y tener de compañera de equipo a Alegna González es otro plus para mí. Entonces, considero que las competencias que el entrenador ha planeado están bien y vamos a seguir trabajando, porque espero que este año sea igual de exitoso que el anterior”.

—  Sofía Ramos, atleta mexicana
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