Voces Activas

Entre el colágeno y mis nietos

Lea la columna de NoreLiz LaTorre

Cada vez que me preguntan “¿que tu eres abuela?”, salgo corriendo a comprarme las cremas y darme un shot de colágeno. No es porque me moleste, es que me recuerda que ya estoy pasando los 40’s…

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Y, si pronunciamos la palabra tal como es, ya se siente grande, cuaaaa-ren-ta (¿ya me comprenden?).

La realidad del asunto es que desde los treinta incluyo el colágeno en mi rutina diaria de belleza y bien que funciona – es más, si calculo la compra de estos productos por mas de 10 años, podría irme de viaje a Europa y quedarme par de meses por allá. Más sin embargo, creo que no supera lo que hacemos las abuelas por “comprar los gustitos” de nuestros nietos.

Como nieta, les cuento que mi abuela, por mas ajoraíta que estuviera siempre, sacaba esos 20 pesitos de algún lugar secreto –siempre en un escondite diferente- para dárselo a “la nena”… o sea, ¡Yo! No tan solo sacaba esos chavitos, sino que hacía la comprita pensando en los gustos de los nietos. Cocina como los dioses. Olvídate de la dieta, porque entrar a casa de la abuela, es salir con 5 libras de más, en menos de 24 horas.

Como abuela, siempre me pregunto: ¿mis nietos a sus 5 y 2 años sabrán lo que es la “manipulación financiera”?, ¡Porque mira que talento tienen esos dos!

Con sólo una mirada, y sus sonrisas a medio labio, hacen que me olvide de pagar el agua y la luz, y consigan que les compre los juguetes que quieren; eso es a media sonrisa, imaginen ustedes cuando esos dos sonríen a carcajadas… y te dicen “te amo” y “gracias” ¡uff! por eso soy capaz de hipotecar la casa y regalarles un mundo únicamente para ellos, y todos los nietos del universo.

Estoy clarísima que a los niños no se le puede comprar todo y darle todo tan fácil. Reconozco los efectos psicológicos , y los efectos de conducta en la adultez que conlleva esto. Claro que sí, estoy clarísima, pero eso ya lo hice con mi hija, y me siento orgullosa de esto. Sé que crié una adulta muy responsable y juiciosa, pero ahora nosotros los abuelos no nos aplica esto , ¡jah! Los abuelos tenemos otras reglas con nuestros nietos.

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Practicar algún tipo de gestión de dar “por dar”, sin esperar nada a cambio, simplemente por saber que estás ayudando a que otros sonrían, es definitivamente la mejor sensación de bienestar. No estamos hablando de comprar la felicidad, porque sin duda alguna, los mejores momentos de tu vida no se consiguen en una góndola, los mejores momentos de tu vida son todos aquellos que ocurren a tu alrededor, mientras se está distraído mirando los momentos de otros.

Si analizamos lo beneficioso del colágeno en nuestra piel y lo bien que nos hace sentir para vernos mas joven, simplemente imaginen los beneficios cinco veces más, que nos causa los abrazos, los besos, las risas y la complicidad de nuestros pequeños en nuestras vidas.

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Honestamente no hay mejor manera de rejuvenecer que sentir un amor puro en nuestro corazón.
Por cierto, ¿puedo deducir las cremas de colágeno en mis planillas?

Esta columna expresa solo el punto de vista de su autor. NoreLiz LaTorre es actriz, productora y creadora del Concepto y proyecto #AbuelosJóvenes. Puede contactarla a través de norelizlatorrepr.com y su página de Facebook Noreliz LaTorreTV.

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